Cómo repartir el presupuesto entre CPU y GPU
Por PC Maker Team · Revisión editorial: 15 de septiembre de 2026
No hay un porcentaje de presupuesto que funcione para todos. Empieza por la tarea que quieres completar y el resultado que esperas: jugar a una resolución y frecuencia concretas, compilar un proyecto o exportar un vídeo. Esta guía usa criterios de decisión, sin atribuir FPS ni tiempos de trabajo que no hemos medido.
1. Aparta el coste del equipo completo
Antes de repartir dinero entre dos chips, suma placa, memoria, SSD, fuente, caja, refrigeración, sistema operativo si lo necesitas y periféricos. Una GPU que cabe en el presupuesto de la torre puede dejar de caber al incluir monitor e impuestos. No reduzcas la fuente o la memoria por debajo de las necesidades del conjunto para alcanzar una tarjeta concreta.
Ejemplo de cálculo, no de precios de mercado: si tu límite son 1.000 unidades monetarias y las demás piezas suman 450, quedan 550 para CPU y GPU. Compara dos combinaciones dentro de esas 550, incluyendo cualquier cambio de placa o disipador que requiera la CPU. Así comparas equipos que realmente puedes pagar.
2. Gaming: define juego, resolución y objetivo
No agrupes todo el gaming a 1080p. Un juego competitivo con ajustes bajos y alta frecuencia puede exigir una elección distinta de un juego visualmente complejo con ajustes altos. Busca comparativas del juego concreto que indiquen CPU, GPU, resolución, ajustes y condiciones; una media sin contexto no permite predecir tu experiencia.
Si ya tienes PC, prueba el mismo tramo del juego bajando resolución y ajustes gráficos. Una mejora importante sugiere que merece la pena investigar la GPU; una mejora pequeña obliga a revisar también CPU, límites de FPS, memoria y temperatura. Es una pista de diagnóstico, no una medición exacta de cuello de botella ni una garantía de que una compra lo resuelva.
3. Programación y oficina: comprueba si necesitas GPU
Si tu trabajo consiste en documentos, navegador y desarrollo sin aceleración gráfica específica, compara primero una CPU con gráficos integrados y memoria suficiente. Destinar un porcentaje fijo a una gráfica dedicada puede quitar dinero a una necesidad más visible, como capacidad de memoria o almacenamiento. Consulta la guía para programar sin GPU enlazada al final.
4. Vídeo, 3D y directos: manda el programa
No uses un reparto único para edición y 3D. Revisa qué acelera tu programa y qué GPU admite tu versión: reproducción, efectos, codificación y renderizado pueden tener requisitos distintos. Blender, por ejemplo, indica requisitos específicos para renderizar con GPU en Cycles. Comprueba también la memoria necesaria para tus escenas antes de comparar tarjetas.
Para transmitir mientras juegas, decide si usarás un codificador por software o uno compatible con tu hardware y plataforma de emisión. No compres más núcleos basándote solo en la palabra streaming. Prueba el flujo real si tienes equipo disponible y busca evidencia del mismo codificador y ajustes cuando compares alternativas.
5. Compara dos propuestas completas
Escribe qué mejora esperas de cada opción y qué sacrificas: más GPU a cambio de menos almacenamiento, o más CPU a cambio de una tarjeta inferior. Si no puedes explicar qué tarea mejorará, aún falta información. Usa el configurador para ordenar piezas y detectar incompatibilidades, y valida después modelos, BIOS, conexiones y dimensiones con los fabricantes.
En ES, MX y US compara el total local con envío e impuestos, no una conversión de moneda tomada como oferta. Las puntuaciones de PCMarker son editoriales: no representan FPS, resultados medidos ni un porcentaje universal de cuello de botella. Una combinación cara tampoco es automáticamente mejor para tu uso.
Fuentes y método
Revisión editorial: 15 de septiembre de 2026. Las fuentes respaldan las especificaciones y requisitos citados; las prioridades de compra son criterios editoriales de PCMarker. No hemos probado físicamente estos equipos para esta guía. Revisa los requisitos actuales antes de comprar.
Otras guías
- PC para programar sin tarjeta gráfica dedicada
- Sockets de CPU: AM4, AM5, LGA1200, LGA1700 y LGA1851
- Cómo elegir la fuente de alimentación de tu PC
- Cómo elegir un SAI (UPS) para tu PC
- Componentes de segunda mano o renovados en Amazon.es: guía práctica
- Cómo armar tu PC: compatibilidad, montaje y errores comunes
- Cómo elegir una tarjeta gráfica: VRAM, resolución y presupuesto
- SSD SATA, SSD NVMe o disco duro: cómo elegir almacenamiento
- Cómo comprobar que tu caja admite GPU, disipador y fuente
- Ranuras PCIe y M.2: qué comparte ancho de banda en tu placa
- Memoria RAM: qué comprobar en la placa (DDR4, DDR5, módulos y velocidad)
- Comparativa: Seagate BarraCuda 4TB frente a IronWolf 4TB
- Comparativa: Samsung 990 EVO Plus 1TB frente a Seagate FireCuda 530 1TB
- Comparativa: tres placas AM5 (X870E AORUS ELITE, MAG X870 TOMAHAWK y B850M GAMING PLUS)
- Qué fuente de alimentación necesita tu tarjeta gráfica
- Qué procesador, placa base y memoria encajan entre sí
- SSD y discos duros: qué interfaz, velocidad y capacidad elegir